La peculiar Sophia y su torpe hermanastro Rion, un dúo de estafadores aficionados, están tramando sus habituales travesuras. Esta vez, se hacen pasar por fontaneros para acercarse a la caja registradora de este gran almacén. Sin embargo, su gran plan se ve fácilmente descarrilado por la inesperada aparición de Will Pounder, el veterano guardia de seguridad de la tienda, serio pero sorprendentemente pervertido. En lugar de un arresto inmediato, Will, un hombre que lo ha visto todo, lleva a los hermanastros a su oficina trasera, algo desordenada. Después de un interrogatorio lleno de tensión, Will desnuda a Sophia para un minucioso registro de cavidades frente a su tonto hermanastro. El pobre intenta detener el proceso, pero Will impone su autoridad y lleva a cabo su registro de seguridad de todos modos. La evidencia está en contra de los incompetentes hermanastros, y las posibilidades de que vayan a la cárcel son altas, pero el oficial Pounder sabe cómo hacer desaparecer estos cargos. Después de haber inspeccionado a fondo las "tuberías" de Sophia, Will recluta la ayuda de Rion para hacer una "fontanería poco ortodoxa" a Sophia. La rubia ajena acepta su destino y deja que tanto Will como su hermanastro usen sus carnosas herramientas en sus tuberías al mismo tiempo como una forma de mantener todo el incidente en secreto.