Una adolescente, Ruby (Emma Rosie), está de pie fuera de su casa desnuda mientras sostiene un cartel humillante. Un extraño, Marlow (Derek Kage), está tan atónito por la vista que detiene su coche y se baja para preguntarle a Ruby qué pasó. Ruby explica que sus padres están enojados con ella porque perdió su virginidad, así que decidieron castigarla de esta manera. Marlow dice que eso es indignante y declara que les va a decir a sus padres lo que piensa ahora mismo. Pero Ruby dice que sus padres salieron y cerraron la puerta con llave, así que no tiene forma de volver a entrar a la casa hasta que sus padres regresen y decidan dejarla entrar. Añade que todos sus vecinos son del tipo de "no te metas en tus asuntos", así que sabe que ninguno de ellos se molestará en ayudarla. Al ver que Ruby está tiritando, Marlow se ofrece a llevarla a su casa para que pueda calentarse, y luego él puede devolverla antes de que sus padres se den cuenta. Ella acepta, pero una vez que está en su casa, resulta que sus intenciones no son tan nobles...