Brenda (Kimmy Kimm) tenía buenas intenciones cuando aceptó ser la acompañante de un hombre con una enfermedad terminal, Gerry (Robby Apples), pasando tiempo con él de forma platónica durante sus vacaciones de verano. Pero Gerry la colma de cumplidos y regalos, hasta el punto de que es casi abrumador... y de hecho se vuelve abrumador, especialmente cuando se molesta con ella por hablar de ir a la universidad. Durante la acalorada confrontación, Gerry la manipula emocionalmente para que retrase sus planes universitarios y se mude con él. Brenda, que en secreto solo aceptó mudarse porque piensa que él no durará mucho más, intenta sacar el mejor partido de la situación. Pero semanas después, se vuelve demasiado y Brenda se siente miserable por poner su propia vida en pausa. Ya no lo soporta e intenta encontrar una manera de romper con Gerry, a pesar de sentirse culpable ante la idea de dejar a un hombre moribundo. Cuando Gerry sugiere cambiar los términos de su acuerdo para tener relaciones sexuales, Brenda accede, dándose cuenta de que es una forma de darle un último buen recuerdo antes de decirle que quiere terminar su acuerdo. ¿Pero será realmente tan fácil?