Lana continúa disfrutando de su nueva vida salvaje, disfrutando de compaginar su trabajo con su creciente trabajo de acompañante. Ha pasado un año desde su primera relación transaccional y acaba de graduarse en la facultad de derecho. Espera que le llegue una oferta de trabajo permanente y no podría estar más feliz. Es contactada por su primer cliente, quien solicita un trío con uno de sus amigos, y es una de sus mayores fantasías. Cuando su jefe le dice que tiene que irse temprano por el día para una cita, ella no le da importancia, hasta que llega a su próximo trabajo.