Siempre quise tener hijos propios. No es que no quiera a mi hijastro, pero siempre soñé con estar embarazada y dar a luz a un niño. Ahora que mi marido no puede darme eso, siento que mi oportunidad se escapa. Por suerte, mi mejor amiga estaba pasando por lo mismo, así que podíamos confiar la una en la otra. Por aquel entonces, nuestros hijastros volvieron a casa de la universidad y fue entonces cuando esa pequeña idea se le ocurrió... queríamos quedarnos embarazadas pero no de un extraño. Así que ella dijo que yo debería follar con su hijastro y ella follaría con el mío. Sabíamos que, aunque al principio estuvieran inseguros, no dejarían pasar la oportunidad de follar con dos MILFs ardientes como nosotras. Lo que no anticipamos es cuánto querríamos follar con nuestros hijastros... ahora, mientras mi propio hijastro me embiste la pequeña vagina, en lo único que puedo pensar es en su semen llenando mi vagina hasta el borde y convirtiéndome en mamá de una vez por todas.