Con la próxima final de la NBA, Carmen y Crystal rememoran cuando jugaban en su equipo de baloncesto de la escuela secundaria. Tras ver la incredulidad de sus hijastros, los desafían a un partido, el cual no sale como tenían planeado. Sin embargo, ducharse después del partido es imprescindible, la excusa perfecta para que las dos atractivas madrastras jueguen un juego diferente con Elias y Rion.