Karen Fisher y su hijastro Robby Echo visitan a su buena amiga Syren De Mer y a su hijastro Nathan Bronson una tarde. Mientras los chicos juegan en su habitación, Syren le comenta a Karen que el divorcio ha sido difícil, lo que la hace sentirse sola la mayoría de las noches y, desafortunadamente, Nathan no deja que ella lo cuide como solía hacerlo. Cuando los chicos bajan de nuevo necesitando algo de atención, a Karen y a Syren se les ocurre la idea de intercambiar a sus hijastros y mostrarles lo bien que pueden pasarlo con la amiga de mamá!