Mi hija me contó lo que pasó ayer… No te preocupes, no estoy enojado. Es perfectamente normal que un joven tenga ciertos impulsos… Pero sabes que tienes que esperar hasta el matrimonio para hacer esas cosas con mi hija. Pero en nuestra familia tenemos una antigua tradición… Hay una forma en la que puedo ayudarte con tus deseos sin que mientas. Puedo mostrártela si quieres…